ARGENTINA: Ni un accidente lo separó del esquí, su pasión

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Leo y Andrés en su taller de San Rafael, codo a codo. (Roberto Salvadores)

Daniela Larregle / losandes.com.ar – La pasión por la nieve y el esquí unen a los hermanos Leonardo «Poke» y Andrés Martínez, quienes fabrican en San Rafael tablas artesanales para esquí fuera de pista (freeride). Todo nació hace unos años tras el accidente que sufrió Leonardo esquiando y que le impide caminar, cuando a su hermano se le ocurrió hacer tablas personalizadas. Parecía imposible pero lentamente fueron lográndolo y hoy sus tablas son reconocidas internacionalmente.

La fortaleza de Poke -como lo llaman sus amigos-, quien volvió a esquiar e incluso a competir en los Juegos Paralímpicos de Vancouver 2010, se complementa con el entusiasmo de Andrés. Los dos malargüinos encararon esta empresa que les llevó meses de prueba y error para poder dar con los materiales precisos.

Ahora, en su taller, preparan cada par de manera artesanal teniendo en cuenta la altura del esquiador, los gustos del mismo y las preferencias al momento de hacer los diseños que hacen que cada tabla sea única.

Sus esquíes llevan la marca 2CO que nació de la opinión de un amigo que tomó la frase «dos cojones» para ejemplificar la valentía de ambos hermanos para enfrentar el proyecto como quien desafía con sus tablas una canaleta en la montaña blanca. Así, la marca se difundió primero entre los conocidos, hasta extenderse entre expertos esquiadores que llegan buscando sus tablas un poco asombrados de que «se fabriquen en Argentina». Las tablas se pueden ver en internet en la página de la marca.

Leo (31) estudió Publicidad y ahora vuelca sus conocimientos en la parte de diseño que siempre lo atrajo de su carrera. Como nunca imaginó, fusionó las pasiones por la nieve y el arte, dando una «cosmética particular a cada tabla», como notas musicales, aviones, caricaturas o todo aquello que sea preferencia del cliente y él pueda volcar en sus diseños.

Andrés (36), quien trabajaba en España cuando su hermano tuvo el accidente en Las Leñas, decidió proponer a Leo montar una fábrica cuando realizaba un curso de reparación de tablas. «Él podía hacer todo, porque es todo manual, así que le hablé por teléfono y me dijo que sí», recuerda. A su lado, Leo cuenta que «hacía una semana que había salido de la operación y me agarró medio de sorpresa, aunque siempre fabricamos nuestras cosas como tablas, skate, paletas de paddle, en Malargüe, cuando éramos chicos».

El proceso de fabricación lleva en total unos diez días desde que entre ambos diseñan la tabla, hacen el molde, cortan la suela, los cantos que doblan a mano y preparan el núcleo de la madera con distintas variedades pegadas una al lado de la otra para formar un listón de madera gruesa, para «que sea la misma alma, lo más preciso e idéntico posible».

Luego le dan la forma, se colocan las fibras y Leo hace la cosmética, para entonces comenzar a pegar las capas con el sistema sandwich. La mayoría de los materiales son importados ya que no se consiguen en nuestro país.

Si bien Leo compitió con un monoesquí que consiguió ahora, se fabricó a su gusto uno mucho más liviano, de acero inoxidable, con el que puede seguir disfrutando de la nieve, como siempre. Aunque no piensa en competir, recalca que le gusta transmitir a otras personas con discapacidad esa fortaleza y el empeño para continuar.

«Siempre me interesó tratar de meter a otros chicos en el esquí adaptado; la competencia me gusta pero prefiero poder difundir esto», aseveró Poke. «En las Paralimpíadas veía con qué fuerza y naturalidad se movían en la nieve y pensaba: ¡Cuánto me falta!»

Nieve virgen, en polvo, con toda la montaña para uno, son algunas de las descripciones que hacen -los hermanos- del sentimiento que despierta el esquí fuera de pista y que los llevó a decidirse a fabricar tablas para esta especialidad.

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