Josefa Benitez y María Mayalen Noriega

cofidisconlosparalimpicos.com. La discapacidad visual de Josefa Benítez fue aumentando progresivamente desde niña, hasta el punto de que a los 13 años le costaba bastante controlar las distancias montando en bici con sus amigas y renunció a subirse en ella de nuevo. Pero esa pasión por el mundo del ciclismo nunca se fue del todo y a los 20 decidió probar el tándem para disfrutar de nuevo de este deporte.

María Mayalen Noriega, piloto de Josefa, comenzó con la bici de montaña a los 6 años, deporte que compaginó con otras disciplinas. A los 19 años pasó por natación y a partir de ahí dio el salto a triatlón. Posteriormente, tras una lesión, dio el paso definitivo hacia el ciclismo, una disciplina deportiva que para ella siempre fue sinónimo de libertad.

“Yo soy muy competitiva y desde el primer día que subí en tándem, mi objetivo fue aprender y encontrar más que  una piloto, una amiga que disfrutara de esta experiencia conmigo” afirma Josefa.

Sobre el deporte paralímpico destaca: “somos atletas como los olímpicos, que no nos vean como pobres discapacitados, la única diferencia, es que no conocemos el límite del sufrimiento, ya que toda nuestra vida hemos tenido que ir esquivando obstáculos”.

Ambas destacan el mérito que tiene haber llegado a Londres con apenas dos años de carretera juntas, la clave del éxito, como apunta Josefa “desde el primer día que subí con ella al tándem,  le tuve confianza ciega, nunca mejor dicho, y sentí un feeling especial”.

 

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