Miguel Galindo (Huesca, 1981) siempre ha estado ligado al esquí. Desde 2002 es el guía de Jon Santacana, con el que compite a nivel internacional y tiene un palmarés que incluye cinco medallas en tres Juegos -dos de oro y tres platas-, así como victorias en campeonatos del mundo.

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Juntos forman la pareja más estable del circuito de esquí paralímpico internacional y, con el paso de los años, Miguel ha aprendido para “ver a través de los ojos” del deportista vasco, que apenas tiene un resto de visión.

A menos de un año para los Juegos de Pyeongchang (Corea del Sur), que serán los cuartos del tándem español, Miguel Galindo habla con Efe sobre su trayectoria, los inicios junto a Jon, los objetivos que tienen y la actualidad del esquí paralímpico.

El esquiador español, que vive en Zaragoza, se ha incorporado al proyecto #SeSalen, de Liberty Seguros, con la mente puesta en esos Juegos, que se celebrarán del 9 al 18 de marzo de 2018. Los resultados de esa cita determinarán el futuro deportivo, que podría concluir un año después.

Pregunta: ¿Cómo empieza su relación deportiva con Jon?

Respuesta: Yo soy de una estación de esquí y mi familia se dedica a este mundo. Empecé a esquiar con tres años y medio y con ocho ya estaba compitiendo. A los quince entré al equipo nacional y estuve hasta los veinte. Fue justo cuando dejé de competir por mi cuenta, un año y medio después, cuando me llamaron para entrar como guía del equipo paralímpico español. No me lo pensé porque la competición había sido mi vida, me gustaba y una manera de seguir enganchado era esa.

Jon venía de estar dos años en el equipo nacional, de haber competido y desde el principio congeniamos muy bien a nivel personal y deportivo. Fuimos cumpliendo etapas poco a poco. Los primeros años fueron duros, porque el Plan ADOP no entró hasta 2006 y yo entré en 2002. Las ayudas que había eran ridículas. Todo fue complicado al principio, pero compensaba.

P: ¿Tenía relación con el mundo paralímpico antes de conocer a Jon?

R: No. Hace quince años era prácticamente inexistente la información que había del deporte paralímpico.

P: ¿Qué supone ser los ojos de una persona que no ve?

R: He ido aprendiendo cómo es esto para ver a través de los ojos de Jon. Lo que nos hemos dado cuenta es que la información que no tiene a través de la vista la tiene que tener por otros canales. Él tiene un resto visual, pequeño, y algo sí me puede ver cuando competimos o entrenamos. Lo que hago es darle toda esa información por el comunicador que llevamos. En eso es en lo que más tiempo gastamos cuando entrenamos, en ver cómo gestionamos esa información para mejorarla y que le llegue antes y de la manera más adecuada. Es complicado porque el esquí es un deporte de mucha actividad y tiene un componente de riesgo. Nunca es igual la pista, ni los trazados.

Miguel Galindo siempre va por delante en las competiciones guiando a Jon. Foto: archivo EFE
Miguel Galindo siempre va por delante en las competiciones guiando a Jon. Foto: archivo EFE
P: Hace poco estuvieron compitiendo en Pyeongchang. ¿Qué tal ha ido la experiencia en las pistas de los Juegos?

R: Bien. Para nosotros es fundamental conocer la pista y correr allí, sobre todo para las carreras de velocidad, en las que sacamos mucha información de lo que nos encontraremos en los Juegos. El trazado será el mismo o parecido y es importante establecer un poco la estrategia.

nos hemos dado cuenta es que la información que no tiene a través de la vista la tiene que tener por otros canales. En eso es lo que más tiempo gastamos en los entrenamientos

P: ¿Qué preparación van a llevar para los Juegos?

R: Empezaremos con la preparación física y en verano, a partir de julio, esquiaremos en Suiza. Toda la pretemporada entre julio y noviembre la haremos allí. En diciembre correremos carreras de Copa del Mundo, preparatorias a nivel competitivo, para llegar en la mejor forma, aunque ese no será el objetivo.

Cuartos Juegos

P: Los de Pyeongchang serán los cuartos Juegos que compartan juntos. Eso no lo pueden decir todos los deportistas.

R: Son muchos Juegos y al final los resultados son los que te hacen mantenerte. No es fácil, y más en el deporte paralímpico, porque para mantener la beca tenemos que estar año a año entre los tres mejores del mundo. Cualquier año que no puedes estar ahí te hace replantearte las cosas y nosotros tenemos el empeño de seguir en esto. Hemos trabajado mucho. Somos la pareja más veterana del circuito y eso nos dará un plus porque la experiencia es un grado en este deporte.

P: Llevan quince años juntos. ¿Han notado desgaste en la relación?

R: Tengo la suerte de que con Jon me llevo muy bien y casi no hemos tenido que esforzarnos en tener buena relación, porque tenemos unos caracteres muy parecidos y somos amigos. Nos ha sido muy fácil llevar la relación de amistad. Así es muy fácil trabajar. Cuando los resultados acompañan es más sencillo todo, aunque hemos tenido épocas duras porque después de Sochi se complicó a nivel presupuestario. Las federaciones sufrieron bastante y el esquí, al ser un deporte caro, no escapó. Hemos tirado para adelante con todo lo que hemos podido y estamos contentos de estar donde estamos.

P: Jon dijo que si consiguieran medalla en Corea se planteaban seguir hasta el siguiente Mundial. ¿No quiere mirar más allá?

R: No, porque ya son muchos años y plantearse ciclos enteros no tiene sentido. Después de los Juegos habrá qué plantearse qué hacemos, pero la idea es aguantar como mucho un año, hasta el siguiente Mundial, de cara a disfrutar después de unos Juegos que son siempre muy intensos. Primero hay que llegar a los Juegos, hacerlo bien y después de eso ya veríamos.

Futuro del equipo español

P: La pareja que forman son la realidad del esquí paralímpico español. Cuando lo dejen, ¿qué futuro tiene el equipo nacional?

R: Con la crisis, el deporte en general no escapó a eso. Y el esquí más. Para entrenar tenemos que irnos de España. La pretemporada la hacemos fuera, en Suiza, con todo lo que conlleva. Si tienes pocos recursos, pero tienes acceso desde tu casa a ellos, podrás entrenar bien. Nosotros gastamos mucho en entrenar y competir. Ahora no hay recursos para tener un equipo y gente joven que pueda trabajar para llegar arriba. Es una pena, pero la situación es la que es.

Después de los Juegos habrá qué plantearse qué hacemos, pero la idea es aguantar como mucho un año

P: ¿Cuál es la solución?

R: Habría que intentar que hubiera más medios, que se involucrarán más estamentos, facilitar cosas para las federaciones nacionales y regionales y que no hubiera recortes a nivel presupuestario.

P: Una vez deje la competición, ¿tiene ya pensada cuál será su nueva vida?

R: No lo sé. Acabé la carrera de INEF, tengo todos los títulos de profesor y entrenador de esquí y por ahí tengo una salida, pero realmente no tengo una vía clara. Es difícil plantearme el futuro, porque aún me quedan un año o dos de competición.

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