Rodrigo Villamarín se convirtió, con sólo 19 años, en uno de los referentes más destacados del levantamiento de pesas paralímpico.

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Nacido en Mar del Plata, el deporte lo llevó a recorrer, en sólo cuatro años de profesional, diversos lugares del mundo.

Entre sus logros más destacados se encuentra la medalla dorada en los Juegos Parapanamericanos Juveniles de San Pablo, pero también obtuvo galardones en el Mundial de Hungría y otras competencias internacionales.

“San Pablo es el logro más importante de mi carrera”, dijo en un mano a mano con El Marplatense, en el que contó sus inicios, la actualidad y sus competencias futuras, para seguir disfrutando el deporte que encontró casi de casualidad, pero se volvió un pilar central en su vida.

“Empecé en 2013, con Matias Bernatene, que me encontró en la calle y me dijo si me gustaría empezar pesas, porque él había traído el deporte a Mar del Plata. Le dije que sí y empecé y me gustó. Lo hago desde ese día”, afirmó Villamarín.

El deportista comentó que había probado otros deportes, pero sólo por diversión. Cuando conoció el levantamiento de pesas, le gustó al punto de querer dedicarse como deportista.

Te gustó y encima lo dominaste, ¿pensaste que ibas a llegar tan lejos?

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A los 6 meses de empezar entré a un torneo internacional y saqué medalla de plata, fueron mis primeros Juegos Parapanamericanos de menores. Ya de ahí dije: ‘voy a dedicarme a esto’, porque me fue bien. Después obtuve otros logros más, así que de ahora en más me dedico a esto.

¿Qué sentís cuando representás a tu país? ¿Manejás bien la presión?

La verdad que es espectacular. Pero voy concentrado en que me vaya bien a mí, porque si pienso en que represento a Argentina es algo muy grande. Me concentro en lo que tengo que hacer. La presión es algo normal, los días anteriores se me hace complicado, en el entrenamiento no. Pero cuando llegas a la competencia capaz es un torneo de 10 días y vos competís uno y tenés que esperar… Se te hace un poco largo, pero una vez que estás ahí pensás en pasarla bien y concentrarte. La idea es pasarla bien, no estar todo el tiempo pendiente de lo que tenes que hacer.

Con el deporte, llegaron los viajes, fuiste a un montón de lugares… desde países de América hasta Hungría.

Si. Mi primer Parapanamericano fue en Buenos Aires, y para una primera experiencia estuvo bien no irme lejos. En 2015 ya me fui a México, al torneo de las Américas y saqué tres medallas, dos plata y un bronce. Después competí en San Pablo, ahí fui campeón del Parapanamericano Juvenil. Fue el torneo más importante para mí, es el logro más importante de mi carrera, algo muy bueno. Después gracias a eso me tocó ir a la copa del mundo, que fue en Hungría.

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Teniendo tantas competencias encima y visto varias disciplinas, ¿qué análisis podés hacer del deporte paralímpico en Argentina?

Está en muy buen nivel, falta que se conozca más mi deporte. Porque por ejemplo la natación es conocida a nivel mundial. Estamos buscando cosas para tratar de tener más difusión.

¿Cuáles son los planes a futuro?

En dos meses tengo el torneo nacional, me estoy preparando para eso y la mayor meta es el Mundial. El de Juveniles se viene ahora, a fines de septiembre en Ciudad de México. Sacar un podio ahí sería un logro importante para mí.

Los entrenamientos y los consejos de David Coronel

Rodrigo Villamarín es entrenado, actualmente, por Sofía Cadona, quien es la entrenadora del seleccionado. Sin embargo, en sus principio recibió mucho apoyo de David Coronel, otro marplatense que representó al país en los Juegos Paralimpicos en Londres 2012 y Río 2016.

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“David, cuando empecé, fue como mi entrenador y compañero. De él me llevó muchas cosas buenas y ahora comparto la selección con él”, contó Villamarín, que asegura que hay un buen ambiente en los entrenamientos.

Villamarín entrena de lunes a viernes. “3 o 4 veces a la semana tocamos banco, hacemos pecho que es nuestro deporte. Después de eso hacemos complemento, bíceps, triceps para fortalecer los otros músculos. Es como una rutina de gimnasio común que hace cualquier persona”, detalló.

Compite en la categoría liviano, hasta 49 kilos. “Los deportistas pesan 48.7 kilos, al límite siempre porque tenés más masa muscular. Yo estoy en 46 kilos, ellos tienen dos kilos de músculo más que yo. La idea es ganar un poco más de músculo. Se nota en el entrenamiento, tenés más fuerza y ganas más kilos. No es fácil aumentar de masa muscular”, explicó sobre su estado físico.

El presente de Villamarín es muy destacado, pero por su edad sigue siendo una promesa que aspira a avanzar en el deporte paralímpico. Fuerza para hacerlo no le falta.

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