A pesar de que no llega en las mejores condiciones, una de las nadadoras con más experiencia del equipo español no renuncia a nada

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Cuando el suelo tembló en Ciudad de México, Sarai Gascón se encontraba en el Centro de Alto Rendimiento del país centroamericano preparando el Mundial de natación paralímpica que se iba a celebrar del 30 de septiembre al 6 de octubre. Tras su suspensión por el seísmo, dos meses después el mismo escenario acogerá este evento y la nadadora española lo afronta con ganas e ilusión por sumar nuevas medallas a su exitoso palmarés. Con 14 años ya era campeona del mundo y con 15 consiguió su primera medalla en unos Juegos. Voraz, constante y luchadora, su ambición no tiene límites.

Pregunta.- ¿Qué le parece que el Mundial se vaya a celebrar en México tras el reciente terremoto?

Respuesta.- Por respeto a todo lo que ha pasado en México se tendría que haber suspendido. José Antonio Mari, mi entrenador Miguel Vázquez y yo vivimos en primera persona el terremoto, pasamos miedo cuando sucedió y todas las consecuencias que este tuvo. Además, nuestra preparación no ha sido la misma ni llegamos en el mismo estado de forma que tenía.

P.- ¿Cómo lo vivió?

R.- Estábamos en la habitación, ya que habíamos quedado para ir a comer y en ese momento empezó a temblar todo, nos miramos y a los pocos segundos todo se balanceaba de lado a lado con una intensidad mayor, empezamos a correr como pudimos ya que no nos aguantábamos porque nos caíamos del movimiento. Nuestra habitación justo estaba al lado de una salida de emergencia y el edificio tenía una sola planta así que pudimos salir rápido. Al llegar al punto de encuentro aún seguía moviéndose el suelo, las farolas, los árboles y los edificios. Tuvimos suerte porque ese mismo día se realizó un simulacro de evacuación, justo dos horas antes de que pasara el terremoto y supimos cómo reaccionar.

P.- Este será un Mundial atípico por lo ocurrido, por ser en altura y en un año post olímpico, ¿qué objetivos se marca?

R.- Mis objetivos siempre son muy ambiciosos y aunque no sea un Mundial al que llegue en las mejores condiciones, en México voy a luchar por subir al podio en las tres pruebas en las que participo. Tengo posibilidades de medalla en 50 y 100 libres y en 100 mariposa. Casi nunca me he ido satisfecha del todo de una competición, creo que siempre se puede aspirar a más. Me encantaría subirme a lo más alto del podio y quiero quedar por cuarta vez campeona del mundo.

P.- En la categoría S9 están caras las medallas, ¿cada vez hay más nivel?

R.- Sí, me voy haciendo más mayor y mis rivales son más jóvenes y están mejor preparadas. Pero siempre tenemos que mirar al deporte de una manera individual, disfrutando de lo que hacemos y dándolo todo en el momento, tanto en los entrenamientos como en la competición, eso ya es una victoria para mí.

P.- Con 25 años lleva 9 medallas mundiales (4 oros, 4 platas y un bronce) y 6 preseas en los Juegos (5 platas y un bronce). ¿Pensó alguna vez que alcanzaría ese palmarés?

R.- Cuando empecé a nadar nunca imaginé que tuviera el nivel para ir a una competición y mucho menos que pudiera llegar a competir a nivel internacional. Pero cada año me iba proponiendo nuevos retos e iba mejorando mis resultados. Ahora que echo la vista atrás estoy muy orgullosa de mi recorrido como deportista, de todo lo que el deporte me ha enseñado. Estoy muy orgullosa de todas mis competiciones, he podido viajar por todo el mundo, he conocido a personas maravillosas, me he enriquecido con sus valores y he disfrutado mucho, eso es lo más importante.

P.- Es una campeona precoz, con 14 años ganó el oro en 100 brazas en el Mundial de Sudáfrica. ¿Cómo lo recuerda?

R.- Era mi primer mundial y lo afrontaba con mucha ilusión y con muchos nervios. En la natación empezamos a nadar y a entrenar muchas horas desde muy pequeños, con nueve años ya entrenaba todos los días. Cuando fui a competir en el Mundial de 2006 celebrado en Durban (Sudáfrica) nunca imaginé que fuera a ganar medalla, pero bajé mucho en todas mis marcas y eso fue lo que hizo que subiera al podio quedando tercera en 200 estilos y campeona del mundo en 100 braza. Desde entonces he aprendido muchísimo y me he convertido en una nadadora luchadora y constante, son los valores más importantes que he adquirido.

P.- ¿Qué estilo de nado le ha costado perfeccionar más?

R.- La mariposa, es un estilo muy complicado ya que la técnica es simétrica y yo no lo soy al faltarme una mano. Pero desde entonces la he perfeccionado mucho, aunque creo que aún puedo hacerlo mucho más.

P.- ¿Qué es lo más duro de la natación?

R.- El deporte de alto nivel es muy exigente, ya sea porque entrenamos muchas horas diarias a unos niveles muy altos, pero también por todas las cosas que dejamos de lado para poder entrenar al mejor nivel.

P.- ¿En qué piensa cuando se lanza a la piscina?

R.- Cuando te lanzas a la piscina para competir piensas en ir a por todas y, sobre todo, en los últimos metros que son los más difíciles siempre pienso en todo lo que me he sacrificado y las cosas que he dejado de lado, para que así me dé el último empujón de fuerza.

P.- ¿Qué sueño deportivo le queda por conseguir?

R.- Siempre me quedo a las puertas de ganar el oro paralímpico, en Pekín 2008, en Londres 2012 y más que nunca en Río 2016 me quedé a muy poquito de conseguirlo en muchas pruebas, en dos de ellas a tan solo una décima de segundo de ganar. Para los próximos Juegos aún quedan tres años, por lo que ahora voy pensando año en año en la competición principal que tengo ya sea Europeo o Mundial, queda un camino largo por recorrer.

(Visited 37 times, 1 visits today)