Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Con siete años Martín de la Puente agarró su primera raqueta y no quiso soltarla cuando poco después la vida le dio un revés. Padece el síndrome de Proteus, una enfermedad rara que provoca un crecimiento anormal de los huesos. Aunque rechazó sentarse en una silla de ruedas la primera vez que la vio, con ella ha cimentado una carrera brillante en el tenis y en pocos años ha recolectado numerosos éxitos que le han catapultado hasta el número 19 del ranking mundial. Ahora, el vigués afronta una temporada “dura” donde deberá compaginar deporte y estudios en la Universidad, pero sin perder la ambición que le caracteriza confía en continuar alzando títulos.

Pregunta.- Año nuevo, ilusiones nuevas, ¿cuáles son las suyas para este 2018?

Respuesta.- Es un año lleno de ilusiones, cada vez me voy acercando más a los mejores del mundo, ya estoy en el Top 20 y mi intención es mejorar día a día en los entrenamientos para que se refleje en las competiciones todo lo trabajado. Tengo ganas de empezar a competir esta temporada y espero que llegue cargada de alegrías como me dio el 2017.

P.- El pasado curso ganó varios torneos, fue campeón de España y del Master Nacional y conquistó su tercer Mundial junior, ¿difícil de repetir?

R.- Será muy complicado, aunque siempre lo doy todo en la pista para superarme. Soy muy ambicioso, nunca me conformo con lo que consigo y quiero más, pero 2017 fue un año estratosférico, quizás la mejor temporada de mi carrera. Mi intención es mejorar cada año, pero firmaría ahora mismo lograr los resultados que hice el pasado año.

P.- Figura entre los 19 mejores tenistas del mundo, ¿qué retos se propone?

R.- Mi objetivo a medio y largo plazo es estar en el Top 8 para disputar los Grand Slam. Soy consciente de que es un reto muy complicado porque hay tenistas que están muy por encima de los demás, pero voy en el camino correcto y acortando distancias con los de arriba. El ranking es solo un número aunque para disputar los torneos más importantes tienes que estar entre los mejores, así que voy a pelear por ello.

P.- Y para esta temporada, ¿cuáles son sus objetivos?

R.- Este año será uno de los más duros porque estoy en mi primer año de la carrera de Económicas en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y prefiero ser cauto y tomármelo con tranquilidad. Si consigo acabar el primer año daré un paso grande en mis estudios y podré centrarme en el tenis. No es algo nuevo para mí porque el año pasado hice Bachillerato y Selectividad mientras jugaba y me salió bien. Así que este año intentaré cargar lo máximo posible el calendario de torneos, aunque en la maleta, además de las raquetas, tenga que llevar los libros, porque de lo contrario mis padres son capaces de coger un avión y traérmelos (risas).

P.- ¿Cuáles serán sus primeras competiciones?

R.- Estoy a la espera de entrar en el torneo de Rotterdam y si no, comenzaré a jugar en Preston y en Bolton, en Gran Bretaña. Después, si los exámenes me lo permiten, iré a Italia y a Suiza. Ahora mismo no miro más allá, aunque seguro que estaré en abril en el clasificatorio de la Copa del Mundo por equipos que se disputa en Portugal. Es una cita muy importante, el año pasado no pudimos mantener la categoría y vamos a luchar por regresar al Grupo Mundial 1, que es el sitio donde merece estar España.

P.- Desde los Juegos Paralímpicos de Río ha dado un gran paso junto a Dani Caverzaschi como pareja de dobles, ¿qué planes tienen para este año?

R.- Con Dani tengo una gran relación, dentro de poco se van a presentar opciones en dobles para situarnos entre los mejores. En Río de Janeiro logramos un diploma y el año pasado hicimos historia siendo la primera pareja española en disputar el Masters de Dobles. Esta temporada la idea es jugar juntos en los torneos en los que coincidamos, a mí me encanta compartir pista con él. Somos una pareja de futuro, ya hacemos sufrir a los mejores y uno de nuestros grandes objetivos, si conseguimos prepararnos bien, es luchar por puestos altos. Buscamos crecer y mejorar juntos para llegar a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 con opciones de lograr medalla.

P.- Del Club Náutico de Vigo al CAR de San Cugat con Fernando San Martín, técnico del número uno del mundo, Gustavo Fernández, ¿qué le pide?

R.- Lo que más me pide es esfuerzo y que a todo le ponga intensidad. Salgo de cada entrenamiento con un mayor conocimiento del tenis, cada día con él es como recibir una Master Class. Pensaba que lo sabía todo de este deporte pero me equivocaba, había muchas cosas que desconocía. Estoy muy a gusto con su equipo en el CAR y se están volcando para hacerme mejor tenista. Y también aprendo mucho de Gustavo Fernández, un jugador increíble y gran persona con el que comparto entrenamientos cuando viene a España, es un referente para mí.

Gustavo Fernández y De la Puente

P.- ¿En qué puede mejorar aún?

R.- Trato de mejorar siempre en todo, pero este año vamos a incidir más en la movilidad, en ser más rápido en la pista, y también en la concentración, es lo más urgente. Y seguir puliendo detalles del saque, el resto y los golpes, que cada vez van saliendo mejor.

P.- ¿En qué le ha ayudado el tenis?

R.- El tenis me ha ayudado a sentirme persona y deportista. Me ha enseñado a superar momentos difíciles como las 16 operaciones a las que me sometí, con una amputación de parte de mi pierna izquierda. Es mi vida, amo jugar al tenis y algún día me gustaría dedicarme solo a este deporte, probar qué se siente siendo tenista a tiempo completo.

P.- Aprendió rápido, aunque al principio le costó sentarse en una silla para jugar.

R.- Cuando la vi por primera vez me negué a sentarme, quería jugar de pie. Fue duro pero me adapté bien, sabía que era la única manera que tenía para seguir disfrutando de mi pasión. Mi familia me apoyó mucho, pero fue Álvaro Illobre -jugador de tenis en silla- el que me animó a probar, él me abrió la puerta a un mundo nuevo. Siempre se lo recuerdo, le estoy eternamente agradecido, es una persona muy especial.

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