El valenciano suma su segunda medalla en el campeonato del mundo de ciclismo en pista en Río de Janeiro.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

No hay nada que frene sus ganas e ímpetu, cuando Ricardo Ten activa el modo competitivo se muestra voraz e insaciable. Da igual el terreno, ya  sea en la piscina, en la nieve con el esquí o en ciclismo. El valenciano ha firmado otra hazaña en el velódromo de Río de Janeiro. Hace menos de 24 horas conquistaba el oro en persecución C1 en el Mundial de pista y ahora se ha colgado un bronce en el kilómetro contrarreloj.

Solo han sido más rápidos el chino Zhangyu Li (1:12.586) y el holandés Arnoud Nijhuis (1:13.106), que en los últimos Juegos Paralímpicos se llevaron el oro y la plata, respectivamente. El pistard español paró el crono en 1:17.276, suficiente para subir al podio y erigirse en uno de los protagonistas de este campeonato con estas dos preseas.

“Si se sueña, se puede”, decía el deportista español tras proclamarse campeón del mundo en persecución. A Brasil llegaba con buenas expectativas, siendo una de las bazas importantes de España, pero no esperaba estrenarse en un Mundial en pista a lo grande con dos medallas.

“La persecución ha sido la prueba que más he entrenado y pensaba en luchar por las medallas, pero fue una sorpresa lograr ese maillot arco iris. Hoy el cuerpo estaba distinto, con todas las emociones de ayer me ha costado reaccionar un poco, pero estoy muy contento con el tiempo que he hecho, con marca personal. Creíamos que podía quedar cuarto o quinto, estoy muy feliz con el bronce”, ha asegurado.

Sobresaliente debut para Ten, que lleva poco más de una temporada con dedicación plena en el ciclismo tras 22 años en la élite de la natación con seis medallas paralímpicas y 29 entre europeos y mundiales. Tras los Juegos de Río en 2016 se cansó de la piscina y decidió aparcar el gorro y el bañador. Necesitaba una nueva ilusión y la encontró sobre las dos ruedas.

La bicicleta le ha acompañado desde que era un niño. De hecho, montar en bici fue su mayor preocupación cuando estaba en el hospital tras el accidente que sufrió a los ocho años que le provocó quemaduras en el 75% de su cuerpo y una amputación de los dos brazos y una pierna.

En 2017 ganó un bronce en la Copa del Mundo en Holanda y una plata en el Mundial de carretera en Sudáfrica. En el velódromo brasileño ya ha sumado un oro y un bronce, y le queda la prueba del scratch.

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