El handbiker español logra su segunda medalla en la Copa del Mundo de ciclismo adaptado en Holanda.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

En apenas un año Sergio Garrote se ha convertido en una de las referencias del ciclismo adaptado español. Con ambición, trabajo y perseverancia, a los mandos de su handbike no para de añadir medallas a su palmarés. Las dos últimas han llegado en la Copa del Mundo de Emmen (Holanda), dos preseas de plata en la contrarreloj y en la prueba en línea.

Después de subir al segundo cajón del podio en la crono, este sábado lo ha vuelto a hacer en la competición en ruta de la categoría MH2. El ciclista del Club Sant Boi finalizó en la segunda posición tras completar los 50,4 kilómetros con un tiempo de 1:31.28, solo fue superado por el estadounidense William Groulx (1:31.26) en el sprint final y sacó casi 12 minutos al resto de corredores.

De esta forma, el catalán mantiene su idilio con la Copa del Mundo, donde ya consiguió un doblete de plata en Bilbao en 2016, tres bronces entre Holanda e Italia en 2017, y este año sumó una plata y un bronce en la cita de Ostende (Bélgica). Además, el año pasado logró dos bronces en su debut en un Mundial en carretera en Pietermaritzburg (Sudáfrica).

Garrote sufrió un accidente laboral en 2001 que le ocasionó una grave lesión medular, una tetraplejia que le afecta las piernas y también la sensibilidad de los brazos. Su objetivo es clasificarse para los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, aunque a corto plazo su meta es enfundarse el maillot arco iris en el Mundial de Maniago (Italia) en agosto.

Por otro lado, en la categoría MH3, Luis Miguel García-Marquina se quedó muy cerca de las medallas. El taranconero terminó en la quinta posición con 1:39.36. Mientras que Israel Rider tuvo que abandonar la carrera por una avería.

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