El vasco se impone en 400 libres S8 y el catalán logra la victoria en los 200 estilos SM6 en el Europeo con récord continental. David Sánchez, bronce.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Han tenido que superar obstáculos en sus caminos, pero con esfuerzo, trabajo y perseverancia empiezan a recoger sus frutos. Íñigo Llopis y Toni Ponce se han proclamado campeones de Europa de natación paralímpica tras bañarse en oro en la piscina de Dublín (Irlanda).

Su explosión le llegó con 30 años en el Mundial de México tras bajar de categoría y ahora Ponce ya está entre los mejores del mundo. El deportista de Vilafranca del Penedés ha demostrado su potencial con su segunda medalla el campeonato continental tras lograr el oro en los 200 estilos SM6.

El nadador Íñigo Llopis

El catalán, que entrena bajo las órdenes de Jaume Marcé en el CAR de San Cugat, paró el crono en 2:51.18, que supone récord de Europa. Le costó en el arranque pero en los últimos 100 metros tomó la delantera para subir al primer cajón del podio, otorgándole a España la primera presea dorada en este campeonato continental. Para Ponce es su segundo metal, ya que este lunes logró un bronce en 200 libres.

“Es un oro muy luchado, sabía que iba a hacerlo bien, he visto la marca y no me la creo, estoy muy contento. Tenía que apretar en los primeros 100 metros, ha sido una carrera muy rápida, tenía fuerzas y lo he aprovechado”, ha explicado el nadador.

En el podio le acompañó el debutante David Sánchez. El ‘Tiburón’ de Huelva, de 17 años, ha tenido un estreno soñado en un Europeo con un bronce ante la descalificación del israelí Yoav Valinsky. El joven andaluz, que lideró la prueba en los primeros 100 metros, hizo una marca de 3:06.24. “Aún lo estoy asimilando, debutar en un campeonato de Europa, meterme en dos finales y quedar en una en tercera posición es algo que no me imaginaba. Esperemos que sea la primera de muchas”, ha apuntado Sánchez.

Y en los 400 libres S8 llegó la exhibición de Íñigo Llopis, quien se impuso con solvencia sin dar opciones a sus rivales. El nadador vasco ha regresado a la competición por la puerta grande, ya que ha estado un año en el dique seco por una lesión que le impidió estar en el pasado Mundial de México.

Trabajó duro en el CAR de Madrid junto a Darío Carreras y Paco Ocete y ha confirmado que está en un gran momento. Logró una plácida victoria con 4:40.78, que supone mejor marca personal, y aventajó al segundo clasificado en más de 19 segundos. “Estoy muy contento, tenía ganas después de un año lesionado y hacer mejor marca y con un oro, es una maravilla”, ha subrayado.

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