El handbiker español logra la victoria en la prueba en línea disputada en Baie-Comeau (Canadá) tras imponerse en el sprint final al campeón del mundo.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

En las dos últimas temporadas Sergio Garrote no se ha bajado del podio en las pruebas internacionales, pero le faltaba escalar un peldaño más para alcanzar la cima. Esa ansiada medalla de oro ha llegado in extremis en la última Copa del Mundo del año. El ciclista español ha logrado la victoria en H2 en la ruta en Baie-Comeau (Canadá) tras una gran exhibición a los mandos de su handbike.

Tras escaparse desde el inicio junto al estadounidense William Groulx, el catalán aguantó el mano a mano y en el sprint final se impuso al vigente campeón del mundo por solo dos décimas. El corredor del Club Ciclista Sant Boi completó los 37,8 kilómetros en un tiempo de 1:12.55 para llevarse la primera presea dorada de su carrera en esta competición.

Se marcha de territorio canadiense con un botín de tres metales: el oro en la prueba en línea, una plata en la contrarreloj y otra plata que consiguió junto a Israel Rider y Luis García-Marquina en el Team Relay. Cierra así una temporada sobresaliente, donde destaca los tres bronce en el Mundial de Maniago (Italia), una plata y un bronce en la Copa del Mundo de Ostende (Bélgica), dos plata y un bronce en Emmen (Holanda), además de ser campeón de España.

Garrote saborea el éxito pero el camino para llegar hasta lo más alto no ha sido fácil. Su vida dio un giro hace 17 años tras sufrir un accidente laboral en la construcción que le originó una tetraplejia. Una década después recobró la ilusión tras descubrir la handbike y desde 2015 su progresión ha sido meteórica, convirtiéndose en una de las referencias del ciclismo adaptado español.

(Visited 33 times, 1 visits today)