El joven deportista vasco será el primer español desde 2014 en disputar un campeonato del mundo de remo adaptado.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Entre astilleros, grúas, el Puente Colgante de Portugalete y el canal de Deusto se forja Jorge Pineda Matabuena, la nueva esperanza del remo adaptado español que cada día surca las aguas mansas de la ría de Bilbao con el objetivo de abrirse paso entre los mejores. Con paladas de esfuerzo, tesón e ilusión llega a Plovdiv (Bulgaria), donde disputará su primer Mundial a sus 21 años.

Desde que el asturiano Juan Pablo Barcia -participó en varios mundiales y en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008 y Londres 2012- dejó este deporte por un problema de salud en 2015, España ha estado huérfana de deportistas en pruebas internacionales. Ahora, el joven palista de Getxo toma el relevo: “Cuando empecé en remo hablé con él, es la referencia que tenemos, el que más logros ha cosechado y me ayudó bastante con sus consejos. Ser el siguiente remero español en acudir a un Mundial es un orgullo tremendo”.

Con 13 años sintió un flechazo cuando cogió sus primeras palas siguiendo los pasos de su hermano. “Me enganchó desde el primer minuto. Siempre he hecho deporte para mejorar mi discapacidad, nací prematuro, con un derrame cerebral que dejó como secuela una diplejía espástica por la que me dijeron que no iba a poder caminar. Me afecta en la movilidad de las piernas y también un poco el tronco, pero aquí sigo dando guerra”, relata.

Es actualmente el único remero adaptado con clasificación FISA, conseguida este año en la Regata de Gavirate (Italia), donde quedó en la décima posición. Además, esta temporada logró una histórica medalla de plata en el Mundial de remoergómetro en Virginia (EE.UU.). La próxima semana debutará en un campeonato del mundo en la categoría skiff PR2 1x (para deportistas que pueden mover brazos y tronco), una embarcación que se diferencia de la convencional en que es más corta, más ancha y pesa unos nueve kilos más.

Aunque apenas tiene rodaje internacional, acude a Bulgaria cargado de ilusión y confianza. “Estoy con muchas ganas de que llegue el día. La Federación Española de Remo ha confiado en mí, así que debo ir a por todas durante los 2.000 metros para mejorar el resultado conseguido en Italia, que es la única referencia que tengo. La presión supone una oportunidad para crecerme en la regata, siempre he sido muy competitivo, no voy de paseo y quiero hacerlo lo mejor posible y bajar mis tiempos”, recalca el palista que entrena con Javi Sánchez en el Club Arriluze de Getxo.

Pineda, que compagina el deporte con la carrera de Medicina en la Universidad del País Vasco, mira también de reojo a los Juegos Paralímpicos y cree que es posible lograr el billete para Tokio 2020. “¿Y por qué no? Es la pregunta que me hago cada día. De momento hay que mantener los pies en el suelo, ver cómo me va en el Mundial, que será mi punto de partida para conocer el nivel que tengo, y a partir de ahí seguir creciendo y progresando día a día. El sueño es acudir a unos Juegos, pero hay que ir cumpliendo etapas, sin prisas, aun soy joven y esto acaba de empezar”, apostilla.

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