La selección catalana cuaja una buena competición en Barcelona ante equipos europeos con más experiencia y de gran nivel.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

El rugby en silla de ruedas español ha dado un paso más en su desarrollo con la participación de Cataluña en el primer Trofeo Internacional disputado en las instalaciones del CEM de la España Industrial de Barcelona. La selección catalana, que ha terminado en cuarta posición, ha cuajado un buen torneo ante rivales de gran nivel y con más experiencia.

El combinado dirigido por Paula Murillo y por David Campón debutó con una victoria por 40-34 en un gran partido frente al Fighting Snake de Suiza. En el segundo encuentro, los anfitriones plantaron cara al CAP SAAA de París, llegando al descanso solo tres puntos por debajo en el marcador (18-21). La intensidad del equipo francés aumentó en la segunda parte para imponerse por 45-31.

Y en el tercer duelo, Cataluña dependía de sí misma para meterse en la final, pero cayó en un choque muy igualado ante los Wildboars de Hungría (40-46). En el partido por el tercer y cuarto puesto, esta vez los catalanes no pudieron con los Fighting suizos y perdieron por 39-37. El CAP SAAA parisino se llevó el título tras vencer en la final a los húngaros por 57-34.

Objetivo, una Liga española

El siguiente objetivo del rugby español es la creación de una Liga nacional, en la que participarían entre cuatro y seis equipos, como Zuzenak de Vitoria, Los Toros de la Fundación de Lesionado Medular de Madrid, CAI Deporte Adaptado de Zaragoza y el BUC de Barcelona. “Hemos enviado una propuesta a la Federación Española de Deportes para Personas con Discapacidad Física. Sería un gran paso para el desarrollo de este deporte”, explicó el coordinador español de quad rugby, David Campón.

Por otro lado, en diciembre se cumplirá un año de la puesta en marcha de la selección española y el reto es poder participar en el Europeo C, que se celebrará en el último cuatrimestre de 2019. “Queremos hacer alguna concentración en Navidad y dos o tres encuentros más el próximo año, con algún torneo amistoso como preparación”, añadió Campón.

El rugby en silla es una disciplina deportiva para personas con tetraplejia, parálisis cerebral, triples amputaciones y, en general, personas con grandes discapacidades. Se juega en una cancha de baloncesto, con cuatro jugadores por equipo y el balón oval se sustituye por uno de voleibol para que su manejo sea más fácil. El contacto físico entre los deportistas no se permite, pero sí los bloqueos y placajes entre sillas, siempre y cuando no sean por la espalda.

A los jugadores se les asigna una clasificación en función de su grado de discapacidad y se le engloba en una de las siete clases que van desde los 0,5 hasta los 3,5 puntos. El equipo titular en la pista no puede sumar más de ocho puntos. El objetivo consiste en llevar la pelota y atravesar la línea de fondo, entre dos conos. No es necesario posar el balón, basta con que dos de las ruedas atraviesen la zona para anotar un punto. Se puede pasar hacia delante y hay que botar y pasar el esférico después de diez segundos como máximo.

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