El palista andaluz, que lleva 21 años en la élite del tenis de mesa paralímpico, luchará en Eslovenia por su tercer oro individual en un campeonato del mundo.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Con 14 años ganó su primera medalla internacional, una plata en el Europeo de Estocolmo en 1997. Desde entonces, Álvaro Valera no se ha bajado del podio en las grandes citas del tenis de mesa. Cuatro preseas en Juegos Paralímpicos, seis en mundiales y 16 en europeos ensalzan su brillante palmarés. Tras 21 años en la élite, el palista andaluz afronta ahora otro Mundial con el objetivo de conquistar su tercer oro.

“La receta para seguir entre los mejores no es otra que mucha constancia, esfuerzo, trabajo diario y disfrutar de mi pasión”, recalca el deportista sevillano. En su primer campeonato del mundo, en París 1998, ya se colgó el metal dorado: “Lo único que queda de aquel niño que empezaba es la ilusión. Antes mi juego se basaba en la fuerza física y ahora mis armas son la experiencia y la inteligencia”.

Valera nació con una neuropatía distal que le produce falta de musculatura y su capacidad de movimiento en brazos y en piernas se va mermando con el paso de los años. “Es una enfermedad de carácter degenerativo, voy perdiendo fuerza y físicamente lo noto mucho en el día a día. Tengo más dolores cuando entreno, aparecen más lesiones y necesito más sesiones de fisioterapia. He tenido que adaptar mi juego y paliar la falta de físico con habilidad, estrategia y dando más efecto en cada golpeo”, asegura.

Ese problema no ha supuesto una barrera para seguir encaramado en el número uno del ranking mundial en la clase 6. “El tenis de mesa paralímpico ha cambiado mucho, ha subido el nivel en todas las categorías y he tenido que ir reinventándome y evolucionando al mismo ritmo. El trabajo y la dedicación me han ayudado a mantenerme a la altura pese a las circunstancias, trazando nuevas estrategias y perfeccionando la técnica”, subraya.

Del 15 al 21 de octubre tendrá en Lasko (Eslovenia) otro desafío, lograr su tercera corona mundial. “Los rivales están muy fuertes y cada vez más cerca, pero seguimos aguantando a pesar de los años. Está más caro ganar los campeonatos, a ver si consigo de nuevo superar el reto y salgo victorioso”, comenta Valera, que tendrá como principales adversarios al tailandés Rungroj Thainiyom, al coreano Hong Kyu Park, al británico David Paul Wetherill y a su archienemigo, el danés Peter Rosenmeier.

“La competición estará muy igualada, pero soy ambicioso y mi objetivo es el oro, que serviría también para quitarme la espinita de la plata en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro 2016. Ganar mi tercer Mundial sería algo espectacular. Esta cita es una oportunidad para medir en qué nivel estoy de cara a Tokio 2020, donde aspiro a conseguir otra medalla”, añade el voraz palista.

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