La pareja española acude a Eslovenia con incertidumbre ante la falta de rodaje esta temporada y la lesión de rodilla que arrastra el guía aragonés.  

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Lo han ganado todo, su excelso palmarés indica que no tienen nada que demostrar, pero Jon Santacana y Miguel Galindo quieren seguir disfrutando de cada bajada sobre la ladera nevada. La pareja española de esquí alpino más laureada sabe que el tiempo se les acaba, está ante sus últimos coletazos en la élite y su continuidad un año más está supeditada a un buen resultado en el Mundial en Kranjska Gora (Eslovenia) y a la recuperación de la maltrecha rodilla del guía aragonés.

Llevan más de 16 años compartiendo aventuras sobre la nieve, en la que han cimentado su leyenda con numerosas medallas internacionales, entre las que destacan 17 (siete oros, siete platas y tres  bronces) en mundiales y seis (dos oros y cuatro platas) en los Juegos Paralímpicos. Después de la plata en la supercombinada en Pyeongchang 2018, decidieron regalarse un año ‘extra’, pero sin presión y sin competir en las pruebas de velocidad, precisamente las que más éxitos les han deparado en su carrera.

Ahora, del 21 al 23 de enero afrontarán un nuevo reto, el campeonato del mundo en territorio esloveno. Saldrán desde el portillón en el gigante y el slalom, las disciplinas más técnicas. Lo harán con incertidumbre, ya que tras una buena pretemporada, el tándem español tuvo que parar en noviembre por los problemas físicos que Galindo venía arrastrando, pero ha preferido arriesgar para no perderse el Mundial.

«La rodilla derecha está regular, he podido entrenar y voy engañando al dolor, pero hay molestias. Tengo afectado el menisco externo y toda la base del cartílago tanto de la meseta tibial como del cóndilo femoral debido a que es una rodilla que me he roto tres veces y esa parte está más desgastada», ha explicado el deportista de Candanchú, que en febrero pasará por el quirófano.

Con la ayuda del fisioterapeuta Guillermo Aladrén ha reforzado la zona dañada, aunque Galindo reconoce que no está en su mejor momento. «He perdido fuerza y volumen muscular. Estuvimos un mes sin esquiar y en diciembre disputamos dos pruebas de Copa de Europa (con un bronce en gigante). Han sido meses complicados para preparar bien un Mundial», ha lamentado.

Pese a los obstáculos, confían en su experiencia y talento para estar en el podio. «La situación no es fácil, la lesión nos tuvo seis semanas parados, en diciembre y en enero no competimos tanto como hubiésemos podido, así que vamos un poco justos. Espero que las condiciones de pista sean buenas para que a Miguel le moleste lo menos posible la rodilla», ha apuntado Santacana.

«El slalom es la disciplina en la que sufro más, la rodilla va al límite con tantas angulaciones y en las curvas hacia la izquierda siento un pinchazo. Con unas plantillas especiales estamos intentando que haya más apoyo en la parte interna del pie para que el peso en la zona externa sea menor. Vamos a intentarlo, pero sacar una medalla es complicado», ha añadido el esquiador oscense.

No solo tendrán que lidiar con la lesión, también con el circuito y con la exigencia de sus rivales. «La pista la conocemos y nos puede beneficiar. Las condiciones de nieve serán óptimas, esperamos hacer buenas carreras y no acusar mucho la falta de ritmo. Mi deseo es luchar por algún puesto de podio, que será tremendamente difícil, pero ese es el afán que tenemos, de lo contrario no tendría sentido ir a un Mundial. Hay que apretar los dientes», ha subrayado Santacana. El resultado que obtengan y la rodilla de Galindo marcarán su futuro. Mientras tanto, que le quiten lo ‘bailao’.

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