A sus 47 años, el almeriense acaba de lograr el récord de España en Open Recurvo y lucha por participar en sus cuartos Juegos Paralímpicos.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Carga una flecha, visualiza el blanco sentado en su silla de ruedas, tensa la cuerda y suelta el proyectil que viaja a gran velocidad. El mismo ritual, que dura menos de diez segundos, lo lleva repitiendo José Manuel Marín desde 2001, cuando empezó a tomarse en serio su afición por el tiro con arco. Desde entonces, ha competido en europeos, mundiales y Juegos Paralímpicos. A sus 47 años el almeriense disfruta de una segunda juventud en este deporte, en el que acaba de batir el récord de España en la modalidad de Open Recurvo en la distancia de 70 metros.

Lo consiguió en las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento de Madrid en el segundo clasificatorio para formar parte del equipo nacional de arco adaptado. «Me salió una muy buena competición, fui de menos a más, en la primera tanda superé la media que exigían por dos puntos e hice 598. En la segunda logré 614, igualando el récord que ya tenía del año pasado y en la tercera ronda alcancé los 615 puntos», ha explicado.

Con este resultado ha dado un paso importante para poder representar a España en las pruebas internacionales durante este año, ya que solo queda un clasificatorio más y le saca una gran ventaja a su rival, el alcoyano Manuel Candela. «No  me gusta lanzar campanas al vuelo antes de tiempo, pero buena parte del trabajo está ya hecho, estoy más cerca de volver a entrar en el equipo español», ha recalcado.

El andaluz, siete veces campeón de España al aire libre y medalla de oro por equipos en el Europeo de 2006 y en el Mundial de 2009, ha regresado con brío y con sensaciones renovadas tras un parón de tres años por motivos personales. «Los años dan madurez, ahora soy menos impaciente, me encuentro mucho más sereno y más cómodo tirando. Vuelvo a disfrutar de este deporte, estoy tan ilusionado cómo cuando empecé a competir internacionalmente en 2003», ha asegurado.

El deportista de Roquetas de Mar se agarró al tiro con arco poco después del accidente laboral que le dejó parapléjico con 18 años. Trabajaba en el trazado de la autovía entre Guadix y Baza cuando un desprendimiento de tierras le alcanzó. «Fue un palo muy duro, se me nubló todo, pasé un año en el hospital recuperándome. Antes había practicado tiro con pistola y realizaba carreras de coches, hasta que el arco y las flechas me engancharon», ha subrayado.

Marín espera estar en la Copa de Europa de Olbia (Italia) y a principios de junio en el Mundial que se disputará en S-Hertogenbosch (Holanda). «Es el campeonato más importante del año, quiero estar allí y darlo todo. Lo afronto con ganas, me veo fuerte y con buenas vibraciones. El récord lo he logrado pese a que estamos al inicio de la temporada, así que tengo tiempo para seguir mejorando», ha añadido.

El almeriense ya estuvo en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012. Ahora sueña con Tokio 2020: «El Mundial es la  primera oportunidad que tendré para sacar el billete y voy a luchar por ello, es el principal objetivo por el que entreno cada día. Quiero asistir a mis cuartos Juegos, sería un sueño cumplido».

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