El piloto asturiano cierra la temporada con un podio en el campeonato del mundo disputado en Lake Placid (EE.UU.).

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Estuvo cerca de no disputar el Mundial de parabobsleigh por un aparatoso accidente en el tobogán helado de Lake Placid (EE.UU.). Israel Blanco volcó con su trineo en la sesión de entrenamientos del pasado jueves y recorrió durante 50 segundos hasta la meta boca abajo. Con una contusión en la cabeza y dolor en todo el cuerpo, los médicos le prohibieron correr. Pero no quería perderse la prueba más importante de la temporada y tras recibir el alta bajo su responsabilidad, el piloto asturiano ha logrado otra gesta en su carrera tras finalizar sexto.

El pionero español en la ‘Formula Uno’ del hielo sube así al podio -las medallas en este deporte se reparten a los seis primeros clasificados- como ya hiciera también en el Europeo de St. Moritz (Suiza). «Es mi mejor resultado en un campeonato del mundo, estoy muy contento teniendo en cuenta el golpe que me llevé», ha asegurado.

Israel Blanco con la medalla en Lake Placid.

El deportista corverano de 41 años estaba firmando buenos tiempos en los entrenos en uno de los circuitos más técnicos del mundo hasta que volcó tras tocar con el techo en la curva 10. «Arrastré bastantes metros con el casco hasta la entrada a meta, tenía un dolor muy fuerte en la cabeza y en el hospital, tras hacerme pruebas, no me quisieron dar el alta. Pero al final, el médico de la Federación Internacional les convenció», ha explicado.

Ya en competición, el sábado realizó dos bajadas, en la primera terminó décimo con un registro de 1:00.89 y en la siguiente hizo 1:01.90, consiguiendo el tercer mejor tiempo de los participantes. El domingo empezó siendo octavo con 1:00.89 y en la última bajada logró 1:01.08, la segunda marca más rápida de todos los corredores, para acabar en la sexta posición general y quedarse a 41 centésimas de la medalla de bronce.

«Me salió una segunda bajada de cine para robarle al italiano Pier Alberto Buccoliero el sexto puesto. Sangre, sudor y lágrimas, es la medalla que más me ha costado ganar», ha apuntado Blanco, que con 21 años tuvo un accidente laboral cuando trabajaba como soldador y tras una caída desde una estructura metálica sufrió daños en la pierna izquierda, la cual tuvieron que amputarle.

El asturiano cierra un año brillante en el que ha logrado también una medalla de plata y otra de bronce en la Copa del Mundo de Lillehammer (Noruega), competición en la que tuvo que pagar de su bolsillo todos los gastos. Eso sí, gracias al respaldo de la Federación Española de Deportes para Hielo ha podido correr en el Mundial “porque ya no tenía dinero para afrontarlo». «La temporada se acabó, ahora a buscar este verano patrocinadores y financiación para hacer todo el circuito de Copa del Mundo, Mundial y Europeo», ha apostillado Israel Blanco, el bólido español que desafía al hielo.

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