Adrián Taboadela conquista un oro, Sergio Chamorro y María Manzanero una plata y Ángel Guaita un bronce en Pajulahti (Finlandia).

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Con osadía, desparpajo, talento y constancia, las promesas del judo español para ciegos ya empiezan a brillar sobre el tatami. Los deportistas más bisoños han dejado su huella en los Juegos Paralímpicos Europeos de la Juventud que se celebran en Pajulahti (Finlandia) tras cosechar cuatro medallas.

Un oro se ha colgado Adrián Taboadela en la categoría de -66 kilos. El madrileño ha impuesto su dominio tras vencer por ippon en sus tres combates. En la final tumbó al italiano Dong Dong Camanni y en semifinales al valenciano Ángel Guaita, que se llevó el bronce, su segunda medalla en esta competición, ya que en la edición de 2017 en Génova consiguió una plata.

En -81 kilos, el asturiano Sergio Chamorro conquistó el metal plateado después de ganar tres combates y solo ceder en la final con el alemán Henry Mackney. Mientras que en categoría -52 kilos, María Manzanero, de 15 años y la única del equipo que es ciega total, continúa demostrando su progresión tras lograr una plata después de ganar dos combates y caer en la final con la alemana Anna Tabaea.

«Los cuatro han competido muy bien y acumulan experiencia internacional, que es lo más importante con estas edades. El judo español tiene cantera, el trabajo que se está haciendo con estos chicos tanto en los clubes como en la Federación Española de Deportes para Ciegos es muy importante. Estamos intentando estar constantemente entrenando y con concentraciones para que pierdan el miedo y el respeto de competir ante rivales de otros países. Estoy contento porque los resultados están siendo buenos», ha apuntado el seleccionador español, Alfonso de Diego.

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