La malagueña, después de tres años y medio retirada, vuelve a la competición internacional en el Grand Prix de Uzbekistán.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

En su currículum figuran tres oros en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012, así como varios títulos mundiales y europeos. Tras 15 años en la élite del judo, Carmen Herrera dijo adiós en marzo de 2016 castigada por las lesiones. Pero aquella no era la retirada soñada por una deportista que lo había ganado todo en su carrera. Con la idea de sacarse esa espinita clavada, la judoca malagueña ha desempolvado el judogi y ha regresado al tatami.

«Tras no obtener la plaza para Río de Janeiro, decidí dejarlo. Acabé quemada tanto física como mentalmente, pero no me satisfizo la forma en la que lo hice», relata. Un año después volvió a entrenar, aunque una hernia en la espalda le hizo estar en el dique seco toda la temporada. «Este año me presenté al campeonato de España sin anunciar nada y fue muy emocionante, me sentí de nuevo deportista», dice la andaluza, que el día 26 de septiembre cumplirá 45 años.

«Hay dos cosas que me han motivado para volver. La primera es que el judo es mi forma de vida, en estos tres años que estuve parada noté que estaba vacía, me faltaba algo. Y la segunda razón es porque los Juegos Paralímpicos se van a celebrar en Japón, la cuna de mi deporte y me ilusiona mucho», confiesa Herrera. Estar en Tokio 2020 es un reto arduo ya que apenas le quedan tres pruebas puntuables para obtener el billete.

La judoca malagueña Carmen Herrera. Fuente: Judo Cambrils

De momento, volverá a competir internacionalmente en unos días en el Grand Prix de Tashkent (Uzbekistán) en la categoría de -70 kilos. «Desde que planeé mi vuelta sabía que llegaba tarde y que lo tengo muy difícil porque me he perdido dos campeonatos como el Europeo y el Mundial, pero lo quiero intentar. Si no me clasifico, no pasará nada, mi idea es ir quemando etapas y si me veo bien y me respetan las lesiones, con mucho sacrificio, esfuerzo y trabajo continuaré haciendo lo que más me gusta. La vida no se acaba en unos Juegos», asegura.

Bajo las órdenes de Paco Rodríguez, su entrenador desde hace 20 años, la judoca de Alhaurín de la Torre se ha preparado este verano con la intención de plantar batalla a las mejores del mundo. «En la concentración que tuvimos en agosto la vimos mejor de lo que esperábamos, hizo combates con rivales de pesos más ligeros, pero no sabemos cómo estará para competir, su rendimiento es una incógnita», explica el seleccionador español, Alfonso de Diego.

La ‘Valkiria del Sur’, que tiene una deficiencia visual de nacimiento debido a su albinismo, confía en su experiencia para ganarse un hueco en el equipo nacional y cumplir el sueño de participar en sus cuartos Juegos Paralímpicos. «Mi último gran torneo fue el Mundial de mayo de 2015, me falta rodaje, es mi primer campeonato en cuatro años, pero no soy una novata. Voy con ganas y con expectativas humildes, siempre tengo una actitud positiva y ambiciosa, pero luego la competición me pondrá en mi lugar. Lo que está claro es que saldré a por todas, a dar el 100% y a disfrutar otra vez de mi gran pasión», apostilla la ‘Reina Midas’ del judo español.

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