El gallego logra su cuarto título continental tras imponerse al francés Bopha Kong en Bari (Italia). Gabriel Amado finaliza en quinta posición.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

El primer día que Álex Vidal pisó un tapiz le dieron “una paliza”, pero se enamoró del taekwondo, entre otras cosas, porque le trataron como a uno más. Con nueve meses le diagnosticaron poliorradioculoneuritis, un virus que ataca a los nervios cervicales y que le dejó movilidad limitada en ambos brazos y las manos sin poder abrirlas ni cerrarlas. Dos décadas después de empezar en este deporte, el gallego sigue superando retos con golpes de puños y patadas. Con 38 años ha conquistado la medalla de oro en el Europeo de Bari (Italia) en K43 -61 kilos, su cuarto título continental con el que agranda aún más su leyenda.

En cuartos de final venció al tailandés Thanwa Kaenkham por 24-21, las semifinales no las disputó por lesión de su rival y en la final se impuso a su ‘bestia negra’ en los últimos torneos, el francés Bopha Kong, en el punto de oro. «Con el tailandés, que me ganó en el Open de Jordania, salí con una estrategia de distancia larga y moviéndolo mucho, funcionó en los primeros dos asaltos con resultado de 17-7. En el tercero se me fue un poco la cabeza, pero gané por 24-21», explica.

En la final le tocaba lidiar con el número uno del ranking mundial, un adversario que le había tomado la medida en las competiciones anteriores. Pero esta vez, Vidal sacó su talento, inteligencia y técnica para culminar una gran remontada. «Jugué con la distancia, traté de dejarle fuera, bloquearle un poco e ir directo en sus bajadas. En el primer asalto me puse 6-1 pero en el segundo, el cuerpo a cuerpo no me benefició. En el tercero se situó 10-14 y en el último segundo hice un pivote (un giro por la espalda) para empatar. En el punto de oro le rocé el peto para ser campeón de Europa», relata el también cuatro veces campeón mundial.

El coruñés tiene los puntos necesarios para estar en los Juegos Paralímpicos, pero solo acudiría a Tokio 2020 en caso de que Aythami Santana no consiguiera su clasificación en K44 -61 kilos, ya que ambas categorías competirán juntas en la ciudad nipona y solo puede ir un deportista por país. De momento, Vidal obtendría la plaza porque el taekwondista canario, que lo tenía todo de cara para sellar su billete, no ha podido defender la cuarta posición del ranking que le habría clasificado para los Juegos.

Santana, triple campeón del mundo, se vio sorprendido en primera ronda por el turco Oktay Atalay (14-15). Su rival más directo, el italiano Antonino Bossolo, se llevó el bronce y le superó en el ranking. Así, el español se jugará el pasaporte a Tokio en el Preolímpico de abril en Milán, en el que solo le vale con el oro. Lo mismo le sucede a Gabriel Amado, que cuajó un buen Europeo en K44 -75 kilos con un quinto puesto. Ganó dos combates a Hussein Marwa Al-Qawas por 23-6 y al ucraniano Roman Ivanyuk por 15-14, pero no pudo con el ruso Alishkab Ramazanov (3-17).

El debutante Adrián Ramós perdió en K44 +75 kilos frente al húngaro Zoltan Kiss (3-20), mientras que las representantes femeninas demostraron su progresión, aunque también cayeron. Dalia Santiago (K44 +58 kilos) fue derrotada por la azerbaiyana Aynur Mammadova (6-8) y Aída Esteve (K44 -58 kilos) por la serbia Marja Micev (13-14).

«La valoración es positiva, pero con un sabor agridulce. Por un lado, Álex gana el campeonato de Europa y cierra un ciclo espectacular. Por otro, Aythami se queda sin opciones de estar en Tokio por ranking ya que le ha adelantado el italiano. Buena actuación de Gabriel, que se la jugará en el Preolímpico. Mientras que las chicas están trabajando bien y cogiendo experiencia de cara a París 2024», comenta el seleccionador español, Rafa Alcázar.

(Visited 53 times, 1 visits today)