El tarraconense y su guía madrileño apuntan al oro en los 400 metros lisos del campeonato del mundo de atletismo paralímpico de Dubai.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Inseparables desde que se conocieron hace poco más de un año, Gerard Descarrega y Guillermo Rojo son una pareja sin fisuras. Dos siluetas que sobre el tartán forman un tándem de carácter indomable que nunca se descompone y cuyo éxito radica en su gran complicidad y en las horas que le dedican al atletismo. Los campeones de Europa de los 400 metros lisos T11 (categoría que engloba a deportistas ciegos) afrontan un nuevo desafío: conquistar el oro en el Mundial de Dubai.

A sus 25 años, el atleta tarraconense ya sabe lo que es subir al primer cajón del podio en una competición mundialista. En Londres 2017 se llevó la presea dorada guiado por Marcos Blanquiño, con quien también ganó el oro en los Juegos Paralímpicos de Río 2016. El camino de ambos se separó el año pasado tras una lesión del madrileño y Guillermo Rojo se convirtió en su nuevo ‘lazarillo’.

Gerard Descarrega y Guillermo Rojo, en Dubai.

«El destino nos unió, necesitaba un cambio y encontré al mejor complemento. Es una persona espectacular, en lo deportivo va sobrado y personalmente somos amigos, hacemos muchas cosas fuera del deporte, no puedo estar más contento con él. Pasamos muchas horas juntos, días malos y días buenos, si no tienes una afinidad personal con tu guía, todo sería complicado. Destaco su constancia, positividad, trabajo y optimismo, eso me lo transmite a mí para avanzar y no estancarme», recalca Descarrega.

Ayuda de un guía

En 2013 tuvo que recurrir a la ayuda de un guía porque ya no distinguía las líneas en la pista y sufría en las curvas. La retinosis pigmentaria que le detectaron con cuatro años se agravó. «A los 16 años se apagó todo. A veces veo luces, pero no distingo formas ni caras. Los médicos me desaconsejaron correr, pero aquí sigo, dando guerra», subraya. Sobre el tartán tiene luz y destila fuerza, tenacidad y perseverancia que le convierten en una de las grandes referencias del atletismo paralímpico.

«Pese a su ceguera, Gerard demuestra cada día que no tiene limitaciones. Lo que más me sorprende de él son los ‘huevos’ y el coraje que le ha echado a la vida para superar cada barrera. Es padre de una niña, es atleta de alto nivel, se ha sacado la carrera de Psicología en la UCAM y ahora está estudiando Derecho. Es una historia que me inspira, en algunos aspectos tengo menos capacidad que él. Es un chico muy valiente, un absoluto animal en el día a día», enfatiza Rojo.

El atleta de San Lorenzo de El Escorial, un consumado especialista de los 400 metros y preparador físico de astronautas europeos, está encantado con su nueva labor como guía: «Me acabo de quitar la ‘L’ de novato, los primeros meses fueron de mucho aprendizaje, las sensaciones de correr atado a otra persona son increíbles. Es un nuevo camino en mi trayectoria que también es muy ambicioso, nos hemos juntado dos personas que tenemos claro dónde queremos llegar. Esfuerzo y constancia son dos ingredientes que tenemos implícitos».

A defender el título mundial

Descarrega defenderá su título mundial en Dubai, un lugar sobre el que reconoce que no es «el mejor sitio para hacer un campeonato. Me parece un desastre y una vergüenza, es un retrato de lo que es la sociedad actualmente, que se mueve por el dinero. Es un país que no tiene cultura deportiva, los atletas no vamos a disfrutar, no habrá público en las gradas y será deprimente porque no piensan en el deportista. De hecho, no podrá acompañarme Willow, mi perra guía, porque allí son ‘antiperros’, te ponen problemas para viajar con ellos», lamenta.

Gerard y Guillermo durante el Europeo de Berlín.

El velocista catalán espera exhibir su potencial para estar en el podio y sumar el cuarto metal mundialista de su carrera. En 2011 en Christchurch (Nueva Zelanda) fue bronce, en 2015 en Doha fue plata y en Londres 2017, oro. «Nos vemos bastante fuertes y vamos a pelear siempre por lo máximo, si estamos en nuestras marcas podemos luchar por el oro. También es un reto intentar bajar de los 50 segundos, es una marca difícil, el récord del mundo está en 49.82 segundos y pocos ciegos lo han conseguido. Si ofrecemos nuestra mejor versión, podemos lograrlo», dice.

«Ha sido una temporada larga y dura, estamos disfrutando de la última puesta a punto y esperamos cerrar con una medalla. Lo afrontamos con mucha confianza por todo el trabajo que llevamos detrás, han sido 13 meses entrenando para llegar con las máximas garantías. Quizás nos encontremos con rivales más fuertes y que nos puedan ganar, pero se lo pondremos muy difícil, para vencernos tendrán que hacer una marca cercana al récord mundial», añade Rojo.

El reusense y el madrileño ya tienen el billete para los Juegos Paralímpicos, aunque todavía no piensan en la cita en la capital japonesa del próximo año. «Tener la mínima te da tranquilidad, pero estoy tan centrado en el Mundial que sería un error pensar en Tokio 2020, lo veo a años luz aún. Primero hay que jugar el partido de Dubai, hacer un buen papel y luego seguir preparándonos, sufrir y disfrutar del camino hasta Japón, donde me gustaría que mi hija Martina estuviese viéndome desde la grada. Sería algo muy bonito», apostilla Descarrega.

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