Los tres atletas valencianos llegan motivados y con muchas ganas para pelear en el Mundial por las medallas y por una plaza para Tokio 2020.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Héctor Cabrera, Iván Cano y Kim López son referencias del atletismo paralímpico español y asiduos al podio internacional en mundiales y europeos. Tras una larga temporada de preparación ya están listos para afrontar su siguiente reto: el campeonato del mundo en Dubai. El tridente de atletas de la Comunidad Valenciana acude a la cita más importante del año cargados de confianza y apuntando a las medallas y al billete para los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

Héctor Cabrera con la jabalina.

Desde Oliva llega Cabrera, vigente campeón de Europa en lanzamiento de jabalina F12 (deportistas con deficiencia visual grave) y uno de los favoritos para colgarse la presea dorada en el Golfo Pérsico. Hace un mes batió el récord de Europa con 62,48 metros y llega en un estado de forma óptimo para intentar cazar el título mundial. «Los últimos entrenamientos de calidad están yendo muy bien, las sensaciones son muy positivas, así que estoy convencido de que puedo hacer un gran papel en Dubai», asegura.

El valenciano ostenta la plusmarca mundial de forma oficiosa ya que el año pasado alcanzó los 64,86 metros, una brillante marca que no fue homologada porque no se comunicó con suficiente antelación la celebración de tal control. «El récord sigue estando en 63,38 y quiero batirlo. He estado lanzando por encima de la barrera de los 60 metros de forma fácil y con muy buenas expectativas. Mi objetivo es llegar a mi mejor marca personal y lograr una medalla», añade.

Estar en el podio le aseguraría su presencia en Tokio 2020, «algo que me daría mucha tranquilidad para preparar la siguiente temporada. En verano me quedé a 25 centímetros de la mínima A, algo que me dejó un sabor agridulce, pero es una buena señal de cara al Mundial, donde espero mostrarme con regularidad durante todo el concurso y controlar la prueba para conseguir el mejor resultado posible».

A por el oro pese a una lesión

Con perseverancia, duro trabajo y brazos de acero, Kim López será otro de los candidatos a las medallas en lanzamiento de peso F12. Tras una caída en un entrenamiento, el deportista de Silla (Valencia) sufrió en abril una rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda. «Ha sido un año difícil, al principio no podía ni apoyar la pierna en el suelo e incluso me ha perjudicado la rodilla derecha al tener que cargar todo el peso del cuerpo en ella», relata con resignación.

Kim López en lanzamiento de peso. Fuente: CPE

Para el valenciano, operarse no entraba en sus planes ya que corría el riesgo de perderse el Mundial e incluso los Juegos Paralímpicos. «Son seis meses de recuperación, así que no hubiese llegado a tiempo para competir al máximo nivel. Hasta después de Tokio no pasaré por el quirófano», asevera. López, que cuenta con seis medallas mundialistas (bronce en Nueva Zelanda 2011, oro en Lyon 2013, plata y bronce en Doha 2015 y dos bronces en Londres 2017), ya está de nuevo en su mejor tono y hace unos días batió el récord de España con 16,60 metros, quedándose a cuatro centímetros del récord mundial.

«Son mis quintos mundiales y siempre he tocado el cajón del podio, confío en no fallar y llevarme una medalla. Cada vez me veo más fuerte y rápido, superando en cada lanzamiento los 16 metros. Pero será complicado porque en mi categoría ha subido mucho el nivel, hay cinco o seis deportistas que pelearemos por las medallas», añade.

A volar sobre el foso de arena

En el Europeo de Berlín de 2018, Iván Cano dio la gran sorpresa. Brincó hasta el oro cuando apenas se había recuperado de una lesión de radio y peroné. Ahora espera darlo todo y hacerse un hueco entre los mejores del mundo en salto de longitud T13. «Lo del año pasado no me lo esperaba, un día antes no pensaba que podía ganar, pero el factor suerte me favoreció. Eso sí, que sea campeón de Europa no quiere decir nada, si en Dubai no lo hago bien da igual tu palmarés, te vas a casa con las manos vacías», subraya.

Iván Cano es el vigente campeón de Europa.

El alicantino ya sabe lo que es saborear una medalla en un Mundial, lo hizo en Doha 2015 con una plata y le gustaría repetir experiencia en los Emiratos Árabes Unidos. «He tenido una preparación atípica porque el campeonato se celebra más tarde de lo normal, hemos tenido que jugar con las modificaciones de carga y descarga para llegar con un gran pico de forma. La intención es hacer marca personal, que la tengo en 7,02 metros. Eso me daría opciones de estar en el podio», explica.

«No voy a meterme presión añadida, sé que puedo optar a las medallas, pero en un Mundial pueden pasar muchas cosas. Prefiero ir con cautela, hay que trabajar duro durante la competición porque los rivales están fuertes. El nivel aumenta año tras año y es el primer Mundial en el que la organización se ha visto desbordada por el número de participantes. No queda otra que esforzarse y superarse más», apostilla el saltador español.

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