La campeona del mundo y de Europa de triatlón paralímpico disputará en Dubai los 1.500 metros en el Mundial de atletismo, deporte en el que comenzó su carrera.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

De pequeña destilaba su rapidez y agilidad en el tartán. Llegó a ser campeona del mundo junior en 100 y en 400 metros, pero su carrera como atleta se vio interrumpida en 2008, cuando se quedó fuera de los Juegos Paralímpicos de Pekín pese a tener la marca mínima. Durante dos años Susana Rodríguez guardó las zapatillas de correr, pero su amor por el deporte le hizo volver y probar con el triatlón, disciplina en la que lo ha ganado todo. Más de una década después, la viguesa regresa a sus orígenes y cerrará el círculo disputando el Mundial de atletismo en Dubai.

Susana Rodríguez durante sus inicios en atletismo.

«Es algo que siempre quise desde que empecé en este deporte con 10 años en el colegio de Recursos Educativos Santiago Apóstol de la ONCE en Pontevedra. Por diferentes motivos cambié de modalidad, aunque participé en campeonatos junior y categoría sub 20. Estoy muy contenta, de una manera bastante inesperada me llega esta oportunidad, estoy con mucha ilusión», ha asegurado la gallega, que participará con su guía Celso Comesaña en los 1.500 metros lisos.

Rodríguez, que tiene albinismo, ha completado su mejor temporada en triatlón paralímpico, siendo campeona mundial y europea, además de ganar el oro en las Series Mundiales de Montreal y de Yokohama formando tándem con Paula García. Pese a sus entrenamientos y a su trabajo como médico residente en el Clínico de Santiago de Compostela, la ‘todoterreno’ viguesa ha sacado tiempo para prepararse en atletismo.

«Volví a la pista porque como en invierno apenas hago carreras, ya que la Federación Gallega de Triatlón me puso algunos problemas para apuntarme con total libertad, para cubrirlo decidí hacer un 3.000 metros con mis compañeros. A raíz de ello, desde la Federación Española de Deportes para Ciegos me pidieron ir a un Grand Prix en Italia y a partir de ahí fui mejorando las marcas hasta lograr la mínima», relata.

Aunque el triatlón se ha convertido en su gran pasión, asegura que correr en la pista «es siempre especial por hacerlo en un estadio, tienes una sensación de velocidad y confianza que no te lo da la ruta». Con el atletismo vivió el episodio más complicado de su trayectoria cuando se quedó sin ir a Pekín 2008: «Si hubiese ido, hoy no sería ni médico ni triatleta. Aunque fue una experiencia muy dura y es algo que no se olvida, reconozco que de ella aprendí bastante. En ese momento me hizo arriesgar con algunos temas externos al deporte, como ir a estudiar Medicina a Santiago».

Celso Comesaña y Susana Rodríguez.

En unos días estará en los tacos de salida de los 1.500 metros categoría T11, «en la que todas corremos sin ver nada. Me acompañará Celso, estamos muy bien coordinados y nos conocemos bastante». Susana Rodríguez acude con el sexto mejor tiempo (4:58.97) y consciente de lo difícil que será acceder a la final. «Pensar en la medalla es un sueño lejano, hay que ser sensata y objetiva, voy a competir con chicas que dedican su día a día a esta prueba. Voy a ir a por todas, tendré que jugar mis cartas y utilizar mi táctica», puntualiza.

Estar en el podio le daría otro billete para los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, ya que tiene asegurada su presencia en triatlón, y haría historia al ser la primera española en competir en dos deportes. «Si tuviese la opción de correr el 1.500 en Japón sería un sueño hecho realidad. Me encantaría, no para hablar de medallas, pero sí para entrar en la final. En principio es complicado porque, casualidades de la vida, ambas pruebas coinciden el mismo día. Ojalá se pudiese hacer algo desde el Comité Paralímpico Español para que estuviesen distanciadas en el horario. Sé que no defraudaría, sería una oportunidad muchos años después de demostrar mis capacidades en el estadio olímpico», apostilla.

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