El valenciano caza una medalla en el Mundial de Dubai con 64.89 metros y también sella su billete para los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Pese a lo larga que se había hecho la temporada, Héctor Cabrera llegaba al Golfo Pérsico enchufado, en su mejor momento, entre los favoritos y convencido de poder hacer un buen papel. Y ha superado las expectativas en el Mundial de atletismo en Dubai tras conquistar la plata en lanzamiento de jabalina y cazar el récord del mundo en categoría F12 (deportistas con deficiencia visual) con 64.89 metros. Además, asegura su presencia en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

El español dio un golpe sobre la mesa en el primer intento cuando hizo volar el artefacto por encima de la plusmarca mundial, que estaba fijada en 63.38 metros. Un registro que el atleta de Oliva (Valencia) ya superó el año pasado en Gandía con 64.86 pero no fue homologado porque no se comunicó con suficiente antelación la celebración de tal control. Ahora ha hecho historia y cumple un sueño con ese nuevo récord.

Con la jabalina como extensión de su brazo de acero, Cabrera la clavó en 64.89 metros, que confirmaba su presencia en el podio. Su siguiente tiro también sobrepasó la barrera de los 60 metros (63.06), en los dos siguientes se quedó en 54.15 y 58.52, y en el quinto hizo otro lanzamiento colosal con 64.29. Cerró su gran concurso con 60.09 y solo fue superado por el iraní Behzad Azizi (65.04 metros), que pertenece a la categoría F13 y, por tanto, tiene mayor visión.

Una plata que engrosa un palmarés brillante donde destaca un bronce en el Mundial de Londres 2017, así como dos oros europeos (Berlín 2018 y Swansea 2014) y una plata continental (Grosseto 2016). Su idilio con la jabalina empezó poco después de que le diagnosticaran el Síndrome de Stargardt, una enfermedad ocular con pérdida de agudeza visual progresiva que no ha sido obstáculo para superar retos en el atletismo. Su siguiente desafío, subir al podio en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

«La competición ha sido espectacular, he llegado muy bien de forma, he demostrado todo lo que he entrenado durante el año y no puedo estar más contento. Quedarme a 15 centímetros del oro te deja un sabor más dulce que agrio porque me voy a casa con marca personal, con una medalla y con plaza para los Juegos. Ahora a descansar para preparar la temporada que viene, con el Europeo y Tokio 2020, a los que espero llegar con fuerza para luchar por medallas», ha comentado.

En la misma prueba, Salva Cano fue noveno con 45.43 metros pese a que compitió lesionado. En salto de altura T47, buena actuación del leonés Daniel Pérez, que quedó noveno tras superar el listón de 1.83 metros que supone marca personal. También en la posición novena terminó Desiré Vila en su debut mundialista en los 100 metros T63 con 17.16 segundos, mejor registro personal. En lanzamiento de disco F11 Álvaro del Amo fue undécimo con 30.03 metros y en 400 T36, José Manuel González (1:04.71) y José María Pámpano (1:07.65) no pasaron a la final. Esta ha sido la última carrera en la élite del atleta extremeño, que se despide a lo grande con un bronce en los 800 metros.

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