El nadador catalán, oro en 100 metros braza en los Juegos de Río, busca ahora ser campeón del mundo en México. «Mi objetivo es conseguir el oro y mejorar mi marca», dice.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Un año después de conquistar el oro en los 100 metros brazas de los Juegos Paralímpicos de Río, Óscar Salguero sigue poniéndose nervioso cada vez que ve la carrera que le hizo alcanzar la cima. A sus 19 años, el nadador catalán se ha convertido en una de las referencias de la renovada natación española y parece no tener límites. Su próximo reto: proclamarse campeón del mundo en México.

Brilló en cada debut en competiciones internacionales de envergadura, con una plata en el Europeo de Eindhoven 2014, otra plata en el Mundial de Glasgow 2015 y se doctoró en Brasil con la presea dorada. «La tengo colgada en la pared de mi cuarto, cada vez que entro a la habitación la miro para recordarme lo que hice, me sirve de inspiración para ser ambicioso, aspirar a más y nunca relajarme», asegura.

Salguero, que nació sin parte del brazo derecho, comenzó en la natación de pequeño, sin embargo, lo dejó para practicar deportes como fútbol, kárate y atletismo. Pero lo suyo era el agua, así que volvió a la piscina para jugar a waterpolo, aunque no pudo entrar en el equipo. «No me aceptaron debido a mi discapacidad, por lo que regresé a la natación de rebote y el tiempo me ha dado la razón», apunta.

El nadador de Sabadell no encuentra muros que le paren y supera cada obstáculo con optimismo y perseverancia: «De pequeño le dije a mi madre que podía hacer las cosas igual que otro niño. Me quisieron poner una prótesis y me negué, nunca me he sentido diferente al resto y siempre me han tratado como a uno más, no me han sobreprotegido porque me falte un brazo. Los límites están en nuestras cabezas».

Jornadas maratonianas

Para continuar su meteórica progresión se instaló en el CAR de San Cugat (Barcelona) para entrenar a las órdenes de Jaume Marcé, mientras lo compagina con su segundo año de carrera en Medicina. «El cambio está siendo muy positivo, me he especializado en nadar braza y he mejorado mucho en la técnica. Cuando llegué nadaba los 100 braza en un minuto 11 segundos y ahora estoy en un minuto 9 segundos», subraya.

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