La mítica prueba ha estado marcada por el frío y por el viento que han impedido a los atletas en silla hacer una mejor carrera.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

El frío, el viento y la lluvia deslucieron la maratón de Boston, la más mítica de las World Maraton Majors. Una muestra de ello ha sido el tiempo que han hecho los atletas en silla de ruedas, muy lejos de sus marcas. Jordi Madera acabó en la 10ª posición y Rafa Botello en la 13ª plaza. «Ha sido la maratón más dura de mi vida», han coincidido ambos.