El equipo vasco cae en la final por 71-73 ante el Galatasaray en un partido en el que rozó la victoria.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

No pudo ser, el Bidaideak Bilbao se quedó a las puertas de conquistar la Euroliga 1 de baloncesto en silla de ruedas tras caer en la final por 71-73 con Galatasaray. El club vasco se vació sobre la cancha de un abarrotado Pabellón Txurdinaga que vio cómo su equipo moría en la orilla tras un partido entre titanes. Compitió a un gran nivel y acarició el primer título de su historia, pero Piotr Luszynski (32 puntos) rompió el sueño de los anfitriones.

Galatasaray arrancó el encuentro muy enchufado y con el cuchillo entre los dientes. Rodney Hawkins empezaba a hacer daño en la pintura con seis puntos seguidos (2-6) y los locales cometían muchas imprecisiones en ataque. Tras un intercambio de canastas, Asier García y Jorge Salazar acortaban distancias (12-16), pero empezó el festival anotador de Piotr Luszynski, que cerró un primer cuarto perfecto para los turcos (12-23).

En el inicio del segundo periodo apareció Joshua Turek, casi inédito y bien maniatado en los primeros diez minutos. El norteamericano empezaba a entonarse y su equipo pedía a gritos su mejor versión. Dirigido por un gran Asier García que desatascaba cada jugada con su visión de juego, capacidad de pase y anotación, Bilbao sacó su casta y con velocidad y jugadas rápidas se reenganchó al partido tras un parcial de 6-0 (20-25).

Turek acertó con un triple (23-27), pero los otomanos encontraron una vía en el costado derecho con Luszynski, un martirio para la defensa vasca. El polaco seguía golpeando con tiros fáciles cada vez que agarraba la pelota (23-31). Otro parcial de 6-0 para los de Esteban Núñez con cuatro puntos de Turek, apretaba el electrónico (29-33). Pero Galatasaray tenía la lección aprendida, balones para Luszynski (31-35). Asier García, con una canasta sobre la bocina, culminó un segundo cuarto magnífico para los anfitriones (35-37).

Máxima igualdad

A la vuelta de vestuarios el colombiano Hawkins, bajo el aro estiraba la ventaja para los turcos (37-43), pero Asier García