El espigado jugador valenciano, que perdió la vista hace cuatro años por un glaucoma, estará en el Mundial con la selección española.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

«La vida siempre te ofrece una segunda oportunidad». Eso fue lo que pensó Iván López cuando a los 22 años se quedó ciego de golpe. Tocaba empezar de cero, no fue sencillo asumir la ceguera pero fue aprendiendo a convivir con ella y se agarró al fútbol para levantarse y superar los obstáculos. Su espigada figura le convierte en la ‘torre’ de la selección española, con la que ha disputado en solo cuatro años unos Juegos Paralímpicos, un Europeo y en unos días el Mundial de Madrid.