El español, campeón del mundo, recibe en Corea del Sur el premio ITTF Star Awards como el mejor jugador paralímpico de 2018.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

En los Juegos Paralímpicos de Río se quedó a las puertas del podio cuando mejor se encontraba. Aquella frustración hizo dudar a Jordi Morales si seguir compitiendo en un deporte que practica desde los seis años. Pero no claudicó y después de tomarse un tiempo sabático regresó con más fuerzas. En octubre dio la sorpresa en el Mundial tras conquistar el oro en clase 7 y ahora la Federación Internacional de Tenis de Mesa le ha otorgado el premio ITTF Star Awards como mejor jugador del año.

El catalán se ha impuesto al francés Fabien Lamirault y al belga Florian Van Acker, campeones del mundo de clase 2 y 11, respectivamente. Se convierte así en el segundo deportista español que recibe este galardón, ya que el andaluz Álvaro Valera lo consiguió en 2014. «Me siento muy satisfecho y contento por este premio. Es otra alegría para seguir disfrutando un poco más del oro en el Mundial, es el reconocimiento más grande que me podían dar», ha comentado a dxtadaptado.com.

Pese a su gran palmarés (bronce en los Juegos de Atenas 2004, plata por equipos en Londres 2012, oro en el Europeo de 2003, plata mundial en Corea 2010 y dos veces campeón del mundo por equipos en 2010 y 2014), llevaba ocho años sin ganar una medalla individual, pero en Lasko (Eslovenia) cumplió su sueño, un presea dorada en el Mundial.

Llegó al torneo como número ocho del ranking y su nombre no aparecía en las quinielas para luchar por el oro, sin embargo, Morales fue tumbando a sus rivales y en la final ganó con solvencia al holandés Jean-Paul Montanus, quien había sido su verdugo unos días antes en la fase de grupos.