El valenciano se marcha del velódromo de Apeldoorn (Holanda) con dos preseas doradas y una de bronce, así como dos récords del mundo.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Superlativo, ambicioso, voraz, con talento innato y sin límites. A Ricardo Ten no hay quien le frene con la bicicleta. El valenciano ha coronado su estelar actuación en el Mundial de ciclismo en pista paralímpico conquistando el oro en la prueba del scratch 15 kilómetros en categoría C1. Se marcha de Apeldoorn (Holanda) con un preciado botín de tres medallas, dos de ellas doradas y un bronce, además de dos récords del mundo.

El primer día revalidó el maillot arco iris en la persecución fijando una nueva plusmarca mundial (3:50.051) y en la segunda jornada se colgó una presea de bronce en el kilómetro contrarreloj con su mejor registro (1:16.266) y batió también el récord del mundo en los 200 metros lanzados (12.69 segundos), una disciplina que computa para la clasificación final del ómnium, prueba de exhibición en este Mundial.

Y este sábado se ha vuelto a superar tras imponer su ley en el scratch, con 60 vueltas al oval de madera. Lideró las primeras vueltas y a falta de 22 lanzó un ataque, aunque cuatro de sus rivales volvieron a darle caza. Se mantuvo en el grupo de cabeza esperando su oportunidad, que llegó en los últimos metros para llevarse la victoria sobre la línea de meta ante  el ruso Ivan Ermakov en un ajustado sprint final.

«Es una pasada el poder estar a este nivel. Pensaba que sería muy difícil superar lo del año pasado y lo hemos hecho. Estoy muy contento y feliz por todo el trabajo realizado para llegar hasta aquí en este estado de forma con la selección y con mi equipo en Valencia, el Hyundai Koryo Car. Todo esto es un regalo y voy a disfrutarlo al máximo», ha comentado.