El base de la ‘ÑBA’ sobre ruedas confía en la calidad del equipo para lograr en el Europeo una de las cuatro plazas disponibles para los Juegos Paralímpicos.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

En los últimos años Asier García se ha convertido en el termómetro de la selección española de baloncesto en silla de ruedas. Es la seguridad con balón, un jugador creativo, incombustible y trabajador que asiste, bloquea, construye y anota. A sus 38 años sigue destilando magia sobre la cancha y de nuevo volverá a llevar la batuta del equipo, esta vez en el Europeo de Walbrzych (Polonia), en el que España se juega algo más que las medallas: una de las cuatro plazas para los Juegos Paralímpicos.

«Llegamos muy bien, la dinámica del grupo en las concentraciones de este verano ha sido positiva, luego veremos si conseguimos clasificarnos, pero hemos trabajado duro para ello. El baloncesto español merece estar en Tokio 2020 por su nivel», ha recalcado el mejor jugador de la División de Honor durante esta temporada, con 28,94 de valoración por partido, siendo el máximo reboteador y asistente de la Liga.

Asier García durante un entrenamiento. Fuente: FEDDF

«El objetivo principal es meternos en las semifinales para lograr el billete, pero tenemos claro que queremos estar en la final y pelear por la medalla de oro. En los dos últimos Europeos en Worcester 2015 y en Tenerife 2017 quedamos en la quinta posición y en el vestuario se nota la ambición de que podemos mejorar esos resultados. En los campeonatos continentales no hemos competido a nuestro mejor nivel y hay muchas ganas de cambiar la imagen», ha asegurado.

La última vez que el combinado español subió al podio europeo fue en Frankfurt 2013 con un bronce. Ahora, en territorio polaco tendrá una oportunidad para redimirse. «Todos los encuentros serán muy complicados y la clave será alcanzar la primera posición en la fase de grupos para tener un rival más asequible en el cruce de cuartos de final. No será fácil, pero habrá que ganar todos los partidos para no complicarnos la vida», ha comentado el base del Bidaideak Bilbao.

Un debut con partido ‘trampa’<