La velocista gallega, que fue segunda en los 100 metros, se lleva otra plata en los 200 T12 del campeonato del mundo de atletismo paralímpico en Dubai.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Había llegado sin hacer ruido, como una de las tapadas y se ha convertido en la gran protagonista del equipo español de atletismo en el Mundial paralímpico. Adi Iglesias se ha doctorado en Dubai tras conquistar su segunda medalla plateada. Primero fue en la prueba reina de la velocidad y ahora ha sido en los 200 metros lisos T12 (atletas con deficiencia visual).

La gallega ha superado con creces todas las expectativas en la cita del Golfo Pérsico. Con sus trenzas doradas al estilo afro y muy concentrada, afilaba sus garras en la línea de salida. Venía de ganar la plata el día anterior en los 100 metros, pero su espíritu competitivo es voraz y su apetito, insaciable. Quería el doblete. Tras una salida explosiva, con rápidas zancadas encaró la recta en segunda posición y aunque apretó los dientes hasta el final, no pudo alcanzar a la cubana Omara Durand (23.57 segundos).

Adi superó a la ucraniana Oksana Boturchuk y a la rusa Anna Kulinich-Sorokina y cruzó la meta en 24.31 segundos, un tiempo que supone mejor marca personal y récord de España en su categoría. El gran diamante en bruto que pule cada día Adolfo Vila en el Club Lucus Caixa Rural ha brillado en la pista dubaití, aunque todavía le queda una prueba más, el relevo universal junto a Sara Andrés, José Manuel Quintero y Lorenzo Albaladejo, este jueves.

Su progresión está siendo meteórica y lo mejor es que aún tiene 20 años. A España llegó en 2010 procedente de Bamako (Malí) y en busca de una vida mejor. Cuando era niña apenas salía de su barrio por miedo a ser secuestrada y torturada, ya que su albinismo se considera una condición genética perseguida en algunos países africanos. “Vivos nos consideran gafes y malditos. Amputan una parte de tu cuerpo para venderlo como amuleto”, dijo en una entrevista con dxtadaptado.com.

Tras pasar por un centro de menores conoció a Lina Iglesias, su madre adoptiva y la persona que removió cielo y tierra en Lugo para que Adi cumpliera su sueño de niña, competir en atletismo. Ya no hay quien la frene sobre el tartán, donde espera seguir acumulando éxitos internacionales. Su próximo objetivo, los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, donde espera volar hacia las medallas.

Sara Andrés, quinta

Con sabor agridulce se ha quedado Sara Andrés, que solo unos minutos antes de la final de los 100 metros T64 le habían confirmado su presencia entre las mejores. En la jornada matinal había logrado colarse en la final batiendo el récord del mundo de su categoría, T62 (dobles amputadas), con 12.90 segundos -mínima para Tokio 2020-. Pero fue descalificada. Tras reclamar el equipo español dejaron correr a la madrileña, que terminó en quinta posición con 13.17, a 13 centésimas del bronce. Un buen resultado teniendo en cuenta que compite con rivales que solo tienen una pierna amputada o con pie equino.

Por su parte, la debutante Desiré Vila ha logrado el octavo puesto en salto de longitud T63 con una marca de 3.60 metros. En los 100 metros T11, Gerard Descarrega y Guillermo Rojo fueron descalificados en las semifinales, al igual que Lia Beel y David Alonso en las eliminatorias del 200 T11. España ya acumula seis metales en el Mundial, tras las dos platas de Adi Iglesias, la plata de Kim López y los bronces de José María Pámpano, Meritxell Playá e Iván Cano.

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